6.30.2011

Desintoxicándose en los míticos baños turcos de Valparaíso


Por Ajenjo

En los meses de abril y mayo mi cuerpo sufre un proceso de intoxicación más profunda de lo normal. A esto hay que sumarle el recital de Slayer, en Viña del Mar, que me dejó
con el cerebro como huevo revuelto.
Siempre me llamó la atención que el guitarrista de los Rolling Stones, Keith Richards sufriera transfusiones de sangre completa para poder desintoxicar su cuerpo de la mala vida.
¿Qué puedo hacer yo?, le pregunte a mi brother del diario. “Vamos a los baños turcos que están al frente del Parque Italia”. Fue así como el martes pasado, aprovechando que hay una promoción de siete lucas, partimos por primera vez al mítico lugar del cuál muchos hablan y muy pocos conocen.
Hay que decir la verdad: cualquier sitio donde andan muchos hombres semi desnudos, da para hablar y crear rumores y mitos.
Un poco asustados llegamos a la entrada, pagamos nuestro boleto y subimos al tercer piso, donde están los famosos baños turcos. Ahí un par de dependientes nos explicaron el asunto. “Primero tiene que cambiarse de ropa en un box que quedará errado con candado. Ahí hay chalas y una sabanilla blanca. Si quiere lleva la llave o la deja aquí”. Yo llevaba mi traje de baño y mis chalas personales, por lo tanto no utilicé esos utensilios. Después nos hicieron un rápido recorrido.
Primero está el sauna seco, de madera, que adentro tiene rocas volcánicas. Después atravesamos un pasillo donde varias personas, de la tercera edad, descansaban en sillas
de plástico. Llegamos hasta una pequeña piscina de agua fría. Posteriormente atravesamos una sala donde habían un hombre desnudo que era frotado con un guante (esa parte fue cuática). Pasamos por salas de sauna con vapor y llegamos finalmente al Toro. La sala El Toro es heavy. Deben haber como 100 grados y la sensación del calor corporal es tremenda. Hay que darse una ducha fría cada un minuto para soportarlo. Ahí, en El Toro, uno se da cuenta como el cuerpo bota todo lo malo, pero que en un momento fue bueno.
Estuvimos como 45 minutos rotando de sala en sala. Los hombres circulaban con sus sabanitas en la cintura y otros simplemente desnudos. Nadie pesca y se habla muy poco, ya que el cansancio es tremendo.
Cuando salimos, nos encontramos con un bar y nos tomamos dos cervezas Corona, mientras el dependiente nos preguntaba: ¿y, como estuvo? Le dijimos que estaba bueno y que realmente nos sentíamos desintoxicados. Al lado un hombre revisaba su notebook y se comía una parrillada. Hay pantallas gigantes con noticieros y todo es organizado.
Realmente se pasó y creo que volveré en algunas semanas a botar toda la bohemía que se junta en el cuerpo...

ajenjoverde@hotmail.com

1 comentario:

J C dijo...

ir a un sauna a desintoxicarse y salir tomando...